Salefteå: mayo 2010

Calor y emoción...

18 may. 2010
Ya nunca es de noche, señoras y señores. A las doce de la madrugada parece que ya está oscureciendo, pero para la una y media ya es de día, otra vez. No hay manera de dormir tranquilamente, siempre tienes que estar adaptándote a los continuos cambios de luz. Más de uno estaría encantado de que siempre fuera de día. Creo que mi madre utilizaría la noche-día para cortar el césped.
De un día para otro está todo mas verde, los árboles no paran de hacer la fotosíntesis todo el rato y no veas como crecen, tienen mucho trabajo. En un plis plas, cambia una barbaridad el color del paisaje, y Skellefteå sigue convirtiéndose en una ciudad diferente cada hora que pasa.
Los Skelleftianos están encantados con su nuevo jardín verde, que cuidan con mucho mimo, pero mas encantados están con los 19º que nos acompañan estos días. Nunca vimos a tanta gente junta en la calle, de hecho empezaba a pensar que no teníamos casi vecinos. El ayuntamiento puso muchos bancos para aprovechar el sol, plantitas con flores de colores y las cafeterías sacaron sus terrazas. Se hace muy raro ir sin la super cazadora por la calle, con solo una chaquetilla voy la mar de contenta. Ahora bien, imaginaros los suecos que a -20º iban en tenis de telilla... Van de verano total!! Se nota que llegó la primavera, pero de ahí a a ir como si estuviéramos en julio... Pues no! Estos no saben nada de refranes, me parece a mí que tengo que ir traduciendo al sueco el de, hasta el 40 de mayo no te quites el sayo y pegarlo por las farolas.
Hoy tengo un cotilleo, cotilleo. Ayer iba andando por el puente y empecé a ver cosas raras. El río bajaba muy rápido y con muchos palitos. De repente, ví bajar flotando a toda leche un banco (si, un banco). Ahí ya me dí cuenta que algo más se me estaba escapando, empecé a fijarme con esmero y me dí cuenta de que todo el paseo de la orilla del río estaba totalmente cubierto de agua y que había un grupito de gente mirando hacia un mismo punto. Como os podéis imaginar, yo miré para el mismo sitio y lo que me encontré ME ENCANTÓ!! Por fin había pasado algo en la ciudad perfecta. Había dos chicos sentados en un banco en el medio del río. La gente cuchicheaba como normalmente se hace, pero yo no me enteraba de nada porque el sueco no se me dá especialmente bien. Nadie estaba preocupado, ni los que miraban, ni los que estaban atrapados. Mas bien se partían de risa. Vino una lancha y la policía a rescatarlos en un momentito y en nada tenían cerradas las zonas que podían ser peligrosas.
Parece ser que el río creció una barbaridad debido al deshielo, y los chicos estaban sentados en el banco y no les dio tiempo a salir. Después de que los rescataran fui a pasear para ver como estaba el asunto y yo creo que el nivel del agua subió dos metros o mas. Pero os dejo fotos del diario de Skellefteå, por que como siempre yo me dejé la cámara en casa.



Nos vemos pronto! MUAK